Academia PyM Online
Academia Pop y Muerte, impartida por el novelista Kiko Amat (1971), viene a imputar la falacia de la flagelación lectora, y a defender que puede, y debe, leerse por puro disfrute. No debería olvidarse que la ficción narrativa es lo que utilizaba principalmente la gente para pasarlo bien, no hace tanto. En base a esa honorable meta se trazará el programa de cada nueva temporada.
La selección de Kiko Amat huye del canon de “falso mármol”, como diría Josep Pla, y traza una carretera secundaria de lecturas que, simplemente, le hicieron gozar lo indecible. En su “plan de estudios” (es broma) se encuentran libros de humor inglés, clásicos no-del-todo-canónicos, novelas decimonónicas que no tienen 900 páginas, diecioechescos de culto que la crítica odió en su tiempo, maravillas modernas (que no posmodernas), rarezas subculturales o underground, y libros de autores consagrados que la academia considera menores (seguramente porque eran demasiado divertidos) pero no lo son en absoluto. También yanquis sureños/as, ciencia ficción sublime, bastantes británicos/as (la lista tiene un ligero, e inevitable, sesgo anglo), Western alucinante, algún carcelario, el ocasional gótico, novelas de campus, novelas de iniciación, también novedades y memorias esenciales.
Es una recopilación calidoscópica, como puede verse, con intención lúdica y popular. Ninguna de las novelas escogidas es “difícil”, porque la profundidad no tiene por qué ser sinónima de ofuscación y “ameno” no es una palabra fea.
Las sesiones de la Academia Pop y Muerte combinarán la opción presencial en La Llama Store de Barcelona con el riguroso streaming para los lectores no barceloneses. Contará con la inestimable participación de los suscritos y se podrán adquirir en la tienda online de Pop y Muerte. Avanzaremos los libros de cada una de las seis sesiones con un mes de antelación y proporcionaremos la posibilidad de comprarlos a través de nuestros amigos de La Llama Store que, además, ofreceran un 5% de descuento a los alumnos de la Academia. Suscríbanse sin demora y devuelvan la alegría -y la bizarría- a sus lecturas.